Unidad III.
El docente y
su desarrollo profesional y personal.
Formación Permanente y la Auto-evaluación en el
ejercicio profesional del docente.
Es necesario aumentar las
inversiones en educación y capacitación, en especial en los países en
desarrollo. Estas inversiones deberían estar estrechamente vinculadas a
estrategias y programas de crecimiento de la economía y los empleos. Es una
responsabilidad que debería ser compartida entre los gobiernos (principal
responsable), empresas, interlocutores sociales, e individuos. Para que la
formación permanente sea una realidad, los países van a necesitar hacer
reformas importantes de sus sistemas de educación y capacitación profesional.
Esquemas que faciliten la
transición escuela-empleo de los jóvenes deberían integrar la educación con el
aprendizaje en el lugar de trabajo. Los sistemas de formación deben ser más
flexibles y responder rápidamente a los requerimientos en materia de
capacidades técnicas.
Las reformas también deben ser
enfocadas a las formas en que puede facilitarse el acceso al aprendizaje, y no
sólo para la capacitación en categorías ocupacionales específicas.
La evaluación se sirve de valores como la justicia, la
honestidad, pero también es vulnerable de correr el riesgo de tomarse como un
arma de poder y sometimiento. Por eso debemos elaborar rigurosamente los
criterios de evaluación para evitar que evaluar constituya un medio de control
o, como dice Santos Guerra, un instrumento de opresión.
La evaluación es un instrumento para repensar si lo que se hace
en la escuela va por buen camino.
Ella es una parte sustantiva del proceso de
enseñanza-aprendizaje y posibilita obtener información sobre las prácticas
pedagógicas para mejorarlas.
La auto-evaluación es un proceso reflexivo en el que cada sujeto
es a la vez, observador y objeto de análisis. Así, el quién evalúa corresponde
al propio docente; el qué, es el punto más problemático porque exige una mirada
retrospectiva del propio ejercicio profesional, de las acciones, marcos
conceptuales, metodologías, interacciones, etc.
.
La auto-evaluación demanda el compromiso de los docentes, el
equipo de conducción y de la institución en general y tal compromiso deberá
promover que toda práctica acreciente los pilares fuertes de cada uno y ajuste
aquellos puntos que se hallan debilitados o deficitarios.
Creemos que no existe el maestro diez, pero tampoco el maestro cero. La
asignación de la puntuación máxima refleja una crítica autocomplaciente,
condescendiente y superficial, que apunta más a la aprobación que a la
investigación sobre la práctica.
En estos casos la auto-evaluación de fin de año no está
implementada como herramienta para pensar nuestra propia práctica, para
reflexionar sobre nuestra marcha docente, como apertura de dudas que permitan
la elaboración de nuestro accionar responsable, sino que está pensada como
algo más para dar cumplimiento.
El docente
como ente creador de comunidades de aprendizaje.
La comunidad de
aprendizaje se deriva del concepto de la comunidad práctica descrito por
Etienne Wenger , quien comentó que “desde el principio de la historia, los
seres humanos han formado comunidades que acumulan su aprendizaje colectivo en
prácticas sociales.
Freire propone una
pedagogía en que los alumnos se conviertan en participantes activos en una
comunidad de aprendizaje que exista en un contexto social y que asuman la
responsabilidad de su propio aprendizaje.
Un grupo de personas que
aprenden en común, utilizando herramientas comunes en un mismo entorno.
Características:
Las características
sobresalientes de una comunidad de aprendizaje son:
Responsabilidad compartida todos los miembros
de la comunidad son participes en el proceso de aprendizaje el conocimiento se
entiende como dinámico, adquirirlo no supone ingerir una lista de elementos y
reproducirlos en un examen, sino construir una comprensión de la materia o tema
en discusión. El proceso de aprendizaje es uno activo y colaborativo.
Ventajas:
El beneficio principal del
diálogo como pilar central del proceso.
Se logra mayor interacción y participación.
Responsabilidad compartida en el proceso de aprendizaje.
El conocimiento como
elemento dinámico.
Un proceso colaborativo y
activo.
Esto ayuda a evitar la
pasividad que frecuentemente se exhibe en un salón de clases
Las comunidades de
aprendizaje, tal como las concebimos hoy día, se inspiran en variadas prácticas
educativas. La comunidad de aprendizaje basa
su gestión en
la transformación social y cultural de un centro educativo y su entorno,
fundamentado en el aprendizaje
dialógico.
Esto supone reorganizar
todo, desde el aula hasta la organización del
propio centro educativo y su relación con la comunidad.
El desarrollo de una comunidad de aprendizaje. Un modelo de aprendizaje dialógico
El desarrollo de la comunidad de
aprendizaje se basa en el modelo de aprendizaje dialógico.
El diálogo es la piedra
angular que sustenta los fundamentos teóricos y prácticos de la comunidad de
aprendizaje, porque allí se consideran las diferentes aportaciones de las
personas (colectivos) que participan en función de
la validez de los argumentos que aportan, en lugar de ser valorados en función
del estatus personal.
Aportes Cultural del Docente.
Uno de los importantes roles que desempeña el docente es el de servir de
mediador entre la cultura y el estudiante y no sólo, como se creyó
tradicionalmente, transmitir los conocimientos propios de la asignatura que
orienta.
Como profesional cumple con una gran diversidad
de tareas a través de los cuales puede aproximar a sus estudiantes a las
creaciones culturales de las sociedades mundiales y a las creaciones de su
sociedad particular o local.
Existen muchas formas de acceder a los productos
de la cultura, especialmente desde la invención de los medios masivos e
inmediatos de comunicación.
Esto implica que cualquier persona está en la
posibilidad de tener acceso a la información, con lo que podríamos pensar que
el papel del docente como transmisor de conocimientos ya no tiene la
importancia que tuvo en el pasado.
Ahora bien, para que el docente pueda cumplir con
su función mediadora debe tener presentes algunas características como son su
nivel cultural, el que debe ser constantemente actualizado; el conocimiento
amplio de lo que enseña; estar actualizado en las últimas teorías y avances de
su asignatura y conocer, además, lo concerniente a otras áreas del saber para
que pueda relacionarlos con la suya; propiciar actitudes de respeto,
colaboración, integración, tolerancia, cooperación y ayuda mutua; generar que
el espacio y tiempo pedagógico se conviertan en un momento de gran
interactividad entre sus estudiantes y de estos con él para que, finalmente,
logre el propósito fundamental de propiciar en los estudiantes, en un contexto
social histórico, el aprendizaje.
Si es
posible lograr esto podemos afirmar que el docente ha cumplido su función
fundamental: servir de mediador entre la cultura y el estudiante.
Organización Sindical Docente.
La Asociación Dominicana de Profesores (ADP):
Fue fundada en abril de 1973. El contexto en que se
origina es la suspensión de docencia en las zonas urbanas. El presidente
Joaquín Balaguer realiza este acto mediante el Decreto No. 4876 del 4 de abril
de 1970. La medida se ejecuta a partir del 6 de abril y hasta el 1 de junio.
Tres sectores contribuyeron en la fundación de la
ADP: Los profesores de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), que
buscaban apoyo externo, ante la ocupación del recinto por el régimen de turno.
Un sector de la izquierda, liderado por maestros del
Movimiento Popular Dominicano (MPD) y la Línea Roja del 14 de Junio (1J4).Un
selecto grupo de profesores de colegios católicos y evangélicos, que venían
reuniéndose para la formación de un sindicato. Uno de los primeros aliados
estratégicos, hasta inicios de la década de los ochenta, fue la Federación de
Estudiantes Dominicanos (FED).Al interior de la ADP se libraron luchas
internas, encabezadas por sectores del Partido Revolucionario Dominicano (PRD)
y los grupos de izquierda que en la misma.
Otro dilema del gremio fue el de su definición como
entidad sindical o profesional. La conquista del escalafón magisterial (30 de
abril de 1973) se registra como la culminación de una de las luchas más
significativas para el gremio. Incluía tres puntos primordiales: El
reconocimiento y valoración del trabajo de los maestros. Sus méritos. La
antigüedad en el servicio.
El proceso de
fortalecimiento institucional de
la ADP ocurre a partir del 6 de abril de 1975, luego del VI Consejo Nacional y
la definición de un proyecto sindical clasista.
Metas
El objetivo
principal de la organización sindical es consolidar el carácter democrático,
clasista y de
masas que agrupa a los trabajadores de la enseñanza.
Se rige por la Constitución y las leyes vigentes en
la República Dominicana, así como también por las leyes y convenios
internacionales de los cuales el Estado dominicano es signatario. Tiene
jurisdicción nacional y domicilio en Santo Domingo, Distrito Nacional.
Perspectivas.
Ser el sindicato único de los maestros de la
República Dominicana, y desempeñar un rol protagónico en la superación de las
complejas y variadas problemáticas de los maestros y la educación del país.
Ocupar un lugar cimero en la escala de valoración de
la sociedad por la capacidad de aportar al debate de los temas de interés
nacional, de gestionar con eficiencia y transparencia nuestros procesos y
recursos, y representar con dignidad los intereses de nuestros miembros y del
pueblo en general.
Logros.
Ø La aprobación y promulgación de la Ley 451-08 que
rebaja de 35 a 30 años la edad para aplicar al Plan de Retiro de los maestros.
Ø El maestro o maestra jubilado con la nueva ley
tiene el derecho a seguir percibiendo el 100 % del salario y a recibir 25 salarios
juntos al momento de entrar en vigencia la jubilación. Esta ley establece
además una protección económica para los hijos menores de los maestros y
maestras que fallecen.
Ø La ADP dirigió una lucha demandando el
cumplimiento de la Ley que establece que el presupuesto para Educación debe ser
de un 4% del PIB, logrando que este se elevara de 1.8% en el 2008 a un 2.1% del
PBI en el 2009.
Ø Seguro médico para los maestros y sus
dependientes.
Ø El desayuno escolar y la entrega de libros de textos a los
estudiantes del sector público.
El estatus de la profesión docente en
la República Dominicana.
El
Reglamento del Estatuto del Docente fue aprobado mediante el Decreto
número 421 del año 2000, el día 15 de agosto; este instrumento posibilita la
implementación, en la práctica, de la Ley General de Educación 66-97 en toda
plenitud y alcance.
Surge
como un reconocimiento del Gobierno al esfuerzo y el desprendimiento puesto de
manifiesto por cada sector docente, lo que hizo necesario crear un instrumento
legal capaz de concretar las conquistas de este sector.
El
reglamento constituye el conjunto
de disposiciones basadas en dicha Ley que tiene por objeto facilitar la
aplicación de todo lo relativo al Estatuto del Docente.
Este
reglamento presenta algunas finalidades esenciales entre las que citamos:
Establecer
lo referente a derechos y obligaciones que rigen la relación del docente, en
sus diversas categorías, cargos y/o clasificaciones, con el Ministerio de
Educación según lo previsto en la Ley 66-97.
Impulsar
la calidad de los procesos Técnicos Pedagógicos, como forma permanente de
contribuir a elevar la calidad de la Educación Dominicana.
Contribuir
a organizar jerarquía de la profesión docente, atendiendo a los diferentes
niveles de formación profesional y complejidad de los cargos y/o categorías.
Contribuir
en forma eficiente al desarrollo profesional, así corno a la valoración del
desempeño en su puesto de trabajo.
Impulsar
sistemáticamente todos los esfuerzos y recursos, para hacer posible el
cumplimiento de los objetivos, propósitos y fines de la mencionada Ley, entre
otras.
Establecer
lo referente a derechos y obligaciones que rigen la relación del docente, en
sus diversas categorías, cargos y/o clasificaciones, con la Secretaría de
Estado de Educación (SEE) según lo previsto en la Ley General de Educación
6697.
Impulsar
la calidad de los procesos Técnico Pedagógicos, como forma permanente de
contribuir a elevar la calidad de la Educación Dominicana, entre otros que
encontrarás según vayas analizando y leyendo dicho trabajo.
Aportes de la Organización Sindical
a la cultura profesional del docente.

Una mirada a las políticas educativas que se
implementan en América Latina nos llevan a revisar los acuerdos de carácter
internacional, principalmente, aquellos que han definido las Reformas
Educativas en países como el nuestro.
La Conferencia
Mundial de Educación respaldada por la Declaración de Derechos Humanos,
virtualmente ha establecido el escenario de acción, iniciado por el Proyecto
Principal de Educación en América Latina y el Caribe. Luego de una década de
procesos educativos en el Foro Mundial de Educación de Dakar (Senegal, 2000)
nuevamente se ratifican las decisiones asumidas anteriormente y se dice: “nos
comprometemos a cumplir los objetivos y finalidades de la educación para todos,
para todos los ciudadanos y todas las sociedades representa un compromiso
colectivo para actuar: Los gobiernos nacionales tienen la obligación de velar
porque se alcance y apoyen los objetivos y finalidades de la educación para
Todos”.
Como parte de
los compromisos emitidos en el Marco de Acción de Dakar se ratifica la posición
de “mejorar la condición social, el ánimo y la competencia profesional de los
docentes”. Esto plantea a la formación inicial del docente y el fortalecimiento
profesional como prioridades, para avanzar hacia la meta de una “Educación para
Todos”, además, se ha puesto énfasis en el tema de la voluntad política para el
desarrollo de los planes nacionales.
En la región,
los procesos de Reformas Educativas que están en marcha han incluido este
compromiso como parte de sus objetivos. En la evaluación de Dakar se advierte
que las políticas públicas sobre docencia -no en todos los países- no han sido
concertadas. En este marco, se ha venido dando una participación docente
preestablecida y marginal a las definiciones de las políticas.
El rol y la
sinergia del sujeto mediador entre la política y la materialización de ésta no
fueron suficientemente dimensionados, tampoco se consideró la magnitud de lo
que suponía influir en las instituciones de formación inicial para producir
cambios que permitan lograr docentes preparados para responder a las exigencias
“racionales” de la transformación educativa. Esta situación ha generado una
actitud crítica, y en ocasiones una resistencia violenta, pese a que la
formación inicial y la formación permanente, son consideradas como acciones que
demandan renovación.
Acciones gubernamentales en pro de la
profesión docente.
La labor de enseñar se
encuentra estrechamente vinculada con la historia de la humanidad. Sin embargo,
algunos elementos que permiten caracterizar como profesión esta actividad sólo
se encuentran a partir de la conformación de los sistemas educativos como
resultado de la estructuración de los Estados nacionales.
Las
reformas educativas como actos de gobierno, es decir, como acciones a través de
las cuales el Estado establece elementos para orientar las políticas de la
educación, son el resultado de un proceso complejo en el que intervienen
componentes internos y externos a la realidad social y educativa de un país.
Lograr mayor equidad en el acceso a la
educación.
Mejorar
la calidad del servicio ofrecido.
Establecer un conjunto de sistemas que tiendan
a informar a los usuarios (estudiantes, padres de familia y sociedad) de los
resultados de la educación.
Revisar
los contenidos que se integran al currículo y en algunos casos a los libros de
texto; en menor medida se busca incorporar los aportes de la psicología del
aprendizaje (generalmente los vinculados con las llamadas ciencias
cognitivas) a las orientaciones para el trabajo docente.
Mejora de la condición
social, profesional y económica de los docentes.
Ofrecerle formación y capacitación docente.